LA HORMIGA Y EL GRANO
Erase una vez
una hormiga llamada Junca, muy
trabajadora, que vivía en el hormiguero con el resto de su familia, unas 50.000
hormigas.
Las hormigas cargaban
el grano para el invierno en un almacén, y así cuando llegara el frío podrían
disponer de alimentos para todas. Pero este año, el grano era de muy
pequeño tamaño y era difícil de transportar. Se llegó a una situación de
pesimismo en la que, hasta las hormigas más sabias, desconfiaban de que
pudieran sobrevivir al invierno.
mientras tanto, Junca
quería cargar más grano, para ayudar aún más a su familia, y
comprendió que transmitiendo su optimismo al resto de hormigas, lo
conseguirían.
Entonces, fue a
entrenarse con una hormiga más fuerte que ella, que se llamaba Pepe.
Pepe le enseñó los trucos para cargar más grano con el mismo
esfuerzo. Junca ensayó durante unos días y cada vez era
capaz de cargar más grano.
Cuando Junca se vio
preparada para transmitir su mensaje, convocó al resto de hormigas y les dijo: “Ya sé que pensáis que no
sobreviviremos al invierno. Pero tengo la solución: En
primer lugar debéis creer que lo conseguiremos, y en segundo
lugar, os enseñaré los movimientos que debéis realizar para cargar más
grano.”
De esta manera, todo
el hormiguero se puso a trabajar como dijo Junca, con optimismo,
y antes de que llegara el invierno ya habían recolectado más grano que el año
anterior. Por lo que, gracias a Junca, todas las hormigas sobrevivieron al
invierno sin ningún problema.
FIN
Comentarios
Publicar un comentario